INICIOS

 

«Sólo le pido a Dios que nos ayude y nos permita ayudarlo en esta empresa, que por ser tan profundamente humanista no puede ser ajena a los designios de la Divina Providencia, que conduce a los hombres lo mismo que a los pueblos»
(Juan Domingo Perón, 1 de mayo de 1954)

 

Para superar esta postración espiritual en la que estamos sumergidos, a causa del saqueo, la manipulación y el abandono, tenemos que incorporar en nuestra vida política un proyecto de liberación, comprometiéndonos a llevar adelante propuestas simples, objetivas, permanentes y perfectibles, que permitan retomar la historia interrumpida. Tenemos que reapropiarnos de lo que nos fue arrebatado, despojo que nos dejó en este estado de Argentina residual, y elevarnos para defender nuestros derechos políticos y sociales con la altivez de los patriotas que nos precedieron.

Es por eso que elegimos hacer política en pos de un proyecto de País (no un proyecto de rosca ni menos de “caja”), oponiéndonos a toda acción que persiga intereses que no sean los de los hombres y mujeres con los que compartimos este hermoso territorio y un destino común. Lo hacemos incorporando conscientemente la dimensión espiritual, la cual impregna la materia y nos convierte en personas con un profundo sentido social y comunitario. Con la esperanza propia de los seguidores del Señor de la historia y con la confianza depositada en la Providencia divina que nos trasciende acompañándonos y guiándonos, experimentamos que cada día es para nosotros un llamado a trabajar y colaborar con nuestros hermanos.

Queremos consagrarnos a la hermosa tarea de fortalecer, enaltecer y potenciar el Movimiento Nacional que desde el fondo de nuestra historia patria viene marchando hacia el destino de gloria que vislumbraron los grandes héroes de nuestra nacionalidad. Por eso, queremos reinterpretarlo y recrearlo ante los nuevos desafíos que presenta esta hora histórica, en los orígenes del tercer milenio.

Al servicio de la gran Causa nacional, expresión doctrinal de nuestro pueblo y de nuestra amada Patria Argentina, estamos decididos a enfrentar los modelos de dependencia y vasallaje que se nos imponen:

·                     El sistema financiero, especulador, usurero y saqueador

·                     La desprotección de nuestros recursos naturales –petróleo, minería, fuentes renovables de energía-, en manos de extraños y ajenos

·                     La extranjerización de empresas de producción y de servicios, como también de la propiedad rural

·                     La falta de reinversión de las utilidades producidas en el país por las empresas transnacionales, que son repatriadas anualmente y en su casi totalidad

·                     La imposición antinatural de una cultura extraña al sentir y a los valores de nuestro pueblo, como instrumento de dominación política que permite instaurar en forma paulatina una verdadera ideología de la muerte que infecta toda la vida de la Nación

·                     El ataque siniestro a la vida humana, tanto en sus inicios como en su ocaso natural

 

Defendemos un medio ambiente saludable, sin contaminaciones; un territorio libre de los «modelos de rol del capitalismo globalizado», es decir, libre de transgénicos, de la explotación minera con cianuro; de la forestación industrial para abastecer fábricas de pulpa de celulosa; de los biocombustibles, en tanto «energía agrícola» que nos priva de producción alimentaria.

Queremos reapropiarnos de la renta de nuestro trabajo, para generar mayor producción en el círculo virtuoso de un desarrollo nacional armónico e integral. Sabemos como hacerlo si logramos retomar el camino del peronismo originario.

Entrenados en adversidades, habiendo soportado tantos momentos aciagos, vamos a dar testimonio de nuestra decisión inquebrantable de ser

·         colaboradores de todos los esfuerzos que apunten a la UNIDAD DEL CAMPO NACIONAL;

·         animadores del reencuentro feliz en el que el PUEBLO, fuente de permanente creación y perfeccionamiento, vuelva a la tarea de ser conformar una doctrina nacional, social y cristiana.

 

«Compañeras, compañeros: otra vez estoy en la lucha, otra vez estoy con ustedes, como ayer, como hoy y como mañana. Estoy con ustedes para ser un arco iris de amor entre el pueblo y Perón; estoy con ustedes para ser ese puente de amor y de felicidad que siempre he tratado de ser entre ustedes y el Líder de los trabajadores»
(Eva Perón, 1 de mayo de 1952)